“CERTIFICACIÓN” O CÉDULA PROFESIONAL
- Mtra. Elsa J. Zapata Castillo
- Jun 28, 2014
- 3 min read

Existen diversas formas de aprender, entendiendo por ello, el conocimiento teórico que, a base de repeticiones y memorización de los fundamentos esenciales, permite que un individuo pueda desempeñarse laboral, deportiva, académica y científicamente como una persona que conoce, sabe y puede distinguir cuándo se debe aplicar un método que consiste en seguir un orden específico para lograr el resultado deseado y, cuándo, puede aplicar un poco de su intuición o discernimiento (juicio, sensatez, inteligencia) en un asunto. También hay quienes aprenden, actualmente, a través de sistemas de internet denominados: On-Line y, ello requiere además de lo ya citado anteriormente, de lecturas especializadas, de prácticas y experimentos aprobados, también, el uso de nuevas herramientas en el aprendizaje para mejorar sus habilidades, su facilidad para asimilar lo que escucha y que tal labor se realice por mucho tiempo, por tanto, la experiencia adquirida de ésa manera (un tanto autodidacta, por su propia cuenta y a su ritmo) le permita conocer los errores de manera distinta y tener un enfoque global de las posibles soluciones al problema, así las cosas, serían circunstancias muy personales y distintivas de la manera en que “aprende a aprender” de su situación cotidiana: aplica, experimenta, descubre, cuanto ha aprendido y no se queda sólo en “imitar, o transcribir” lo que otros autores investigaron. En el caso, de acuerdo al artículo 5º. Constitucional y su ley reglamentaria, existen instituciones educativas de diversos niveles que proporcionan cédula profesional, después de un largo camino de estudios, exámenes y prácticas, que les permite avalar que tal persona adquirió los conocimientos mínimos en una ciencia. En la actualidad, no se regula como una nueva “profesión” (como es el caso de los peritos en Grafoscopía, Grafología, Documentoscopía, etc.) al no existir tal requisito, basta con un documento que se exhiba de que se conoce ésa especialidad, para que se le acepté como “especialista” en la materia aún sin realizar una práctica forense suficiente, cuando el significado de “experto” o “perito” tiene que estar avalada por su experiencia práctica; así, en Brasil se requiere de tres años de práctica; en Argentina es el único país que puede emitir cédula profesional -después de tres años de teoría y práctica-, en España, también se considera que debe ser entre dos y tres años de constante estudio y práctica, para que se otorgue a una persona el título en las materias de grafoscopía, documentología, o grafología. Sin embargo, aquí, en México, al no estar reglamentadas dichas ciencias, artes y técnicas, han dado como resultado que se busque una “certificación” (que según el diccionario) es: “La declaración oficial de la certeza de una hecho”, es decir, que se hace “oficial” que una persona conoce, sabe, domina un tema en especial, sin antes conocer si ha tenido una trayectoria académica suficiente, sin conocer nada de sus aptitudes, habilidades, experiencia en ése tipo de trabajo, etc., lo cual a mi juicio, es parcial, no objetivo, ni mucho menos “científico”, porque, si tomamos en cuenta que la definición de certeza es el: “conocimiento cierto, claro, seguro y sin ninguna duda de una cosa”. Requeriría, que los interesados en dichos estudios –que son miles- no sean “certificados” sino que debe crearse la carrera profesional o especialidad que para su ejercicio se requiera cédula profesional, partiendo en un inicio, como requisito de la realización de un examen profundo de conocimientos teóricos y técnicos (que tendría que ser realizada por expertos en dichas materias) para demostrar de manera fehaciente que el actual perito en documentos cuestionados (después de dicho examen) se le preferirá para desempeñarse en la magnitud de su campo de acción, y, por otro lado, destacar que si ni siquiera existe una carrera técnica que esté avalada por una institución de nivel superior como lo es el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal por conducto de su Instituto de Estudios Judiciales, donde mediante un convenio con la Secretaría de Educación Pública, se autorice el reconocimiento oficial para el otorgamiento de una cédula profesional como Licenciado en la especialidad en dichas ciencias y de cuya validez, no sería exclusivo en el ámbito local sino también en el federal, tal cédula de perito, supliría a lo que ahora se le llama “certificación” de peritos en tales ciencias, artes y técnicas y le dará el reconocimiento al Poder Judicial del Distrito Federal, como forjador de nuevas generaciones de especialistas.
Mtra. Elsa J. Zapata Castillo
Perito en Documentos cuestionados y Grafología.
lic.ejzc@gmail.com
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